Las migraciones y los derechos humanos
Las migraciones son un fenómeno natural y social que afecta a millones de personas y animales en el mundo. Según la definición de la OIM, un migrante es una persona que se desplaza de un lugar a otro, ya sea dentro de su país o fuera de él, por diferentes motivos.
Las migraciones y la realidad social
Constituyen un fenómeno tan antiguo como la humanidad misma, y surgen de la necesidad de las personas de buscar mejores condiciones de vida y oportunidades, independientemente de las circunstancias se puede constatar que no ha existido ningún periodo en la historia de la humanidad en que importantes sectores de la población de una u otra región no se hayan visto expuestos al traslado a otras tierras, regiones o países. Las grandes migraciones humanas están relacionadas con fenómenos como el hambre, el desempleo, las guerras, las persecuciones políticas, étnicas y religiosas, los cambios y catástrofes climáticas, la trata de personas, la decadencia o auge de ciertas regiones, etc. Más recientemente ha aparecido la migración por causas turísticas.
Por otra parte, la migración enfrenta también obstáculos o facilidades que se encuentran determinados por factores propios de cada país emisor o expulsor de migrantes. Este control suele estar desde las políticas que cada oficina de migración postula. Esto se hace con la finalidad de llevar un registro de la permanencia de cada extranjero o nacional con calidad de migrante.
¿Problema u oportunidad?
La figura del migrante ha sido considerada durante largos años como un problema, en especial en las sociedades de acogida. Desde este punto de vista puede ser considerado un problema debido a las irregularidades en el estatus migratorio (definidas como falta de documentación, condiciones laborales precarias, etc.) están asociadas con competencia laboral desleal y uso intrusivo de servicios públicos como escuelas y hospitales y la comisión de distintos tipos de delitos lo que hace que su situación sea aun mas complicada.
Otra perspectiva considera los fenómenos migratorios como oportunidades debido a que puede aportar oportunidades económicas, sociales y culturales a la sociedad de acogida. Esta posición cuenta con el firme apoyo de las organizaciones internacionales, que llevan años planteando la cuestión, citando la contribución económica y el enriquecimiento cultural como las principales ventajas de los inmigrantes.
Desde la perspectiva de los derechos humanos no debería importar si las migraciones contribuyen a
la economía o aportan al enriquecimiento cultural, lo importante es que contribuyan a los derechos de las personas.
Movimientos migratorios
- Migraciones forzadas en Centroamérica: una de las causas fue la desilusión hacia los procesos democráticos existentes y que se asocia a un modelo de Estado débil, corrupto y represivo asimismo la influencia del narcotráfico y el tráfico de armas, que alimentan la violencia, la inseguridad y la impunidad
- El caso de los inmigrantes en Canadá: La inmigración en Canadá procede principalmente de India, China y Filipinas, aunque también hay personas de otras regiones del mundo, como África, América Latina y Medio Oriente. Los inmigrantes aportan a la economía canadiense cubriendo la escasez de mano de obra, pagando impuestos y consumiendo bienes y servicios. También contribuyen a la diversidad y el enriquecimiento cultural del país, aportando sus conocimientos, tradiciones, valores e idiomas
- La situación migratoria de los venezolanos: La situación migratoria de los venezolanos es una de las más graves del mundo, que afecta a más de 7,7 millones de personas que han salido de su país buscando protección y una vida mejor. La mayoría de ellos se han refugiado en países de América Latina y el Caribe, que han mostrado solidaridad y hospitalidad, pero que también enfrentan desafíos para atender sus necesidades y garantizar sus derechos. La pandemia de la COVID-19 ha empeorado la situación, aumentando la pobreza, la vulnerabilidad, la discriminación y la xenofobia hacia los venezolanos. Se requiere un mayor apoyo financiero y político de la comunidad internacional para responder a esta crisis humanitaria y encontrar soluciones duraderas.
- Inmigrantes y deportados en Estados Unidos: Según los datos del Gobierno de Estados Unidos, en el año fiscal 2020 se realizaron 185.884 deportaciones de inmigrantes indocumentados, una cifra menor a la de años anteriores. Sin embargo, la administración de Biden ha reducido los controles migratorios y ha enfocado sus prioridades en aquellos inmigrantes que representan una amenaza o tienen antecedentes penales. Esto ha generado una disminución de las detenciones y deportaciones, pero también una crisis en la frontera con México, donde miles de inmigrantes buscan ingresar a Estados Unidos en busca de asilo o de una mejor vida
Derechos vulnerados de los migrantes
- El derecho a la libertad y a la seguridad personal, que puede ser violado por la detención arbitraria, la tortura o el maltrato de los migrantes, especialmente de los que se encuentran en situación irregular o que solicitan asilo.
- El derecho al debido proceso y a la defensa, que puede ser vulnerado por la falta de asistencia legal, la ausencia de garantías judiciales o la expulsión sin respetar el principio de no devolución.
- El derecho a la salud, que puede ser negado por la falta de acceso a los servicios de salud, la discriminación o la exclusión de los programas de salud pública, especialmente en el contexto de la pandemia de la COVID-19.
- El derecho a la educación, que puede ser impedido por la falta de documentación, la dificultad para la convalidación de estudios, la discriminación o la falta de recursos económicos para acceder a la educación formal o no formal.
- El derecho al trabajo, que puede ser limitado por la falta de permiso de trabajo, la explotación laboral, el trabajo informal o precario, la discriminación o la falta de oportunidades de empleo digno y decente.
- El derecho a la no discriminación y a la igualdad, que puede ser vulnerado por las actitudes, prácticas y políticas que excluyen, estigmatizan o vulneran los derechos de los migrantes por motivos de nacionalidad, origen, etnias, idioma, religión, género o cualquier otra condición.
Los instrumentos legales
En lo que concierne a los derechos humanos, los Estados tienen la obligación de respetar y proteger esos derechos respecto de todas las personas que se encuentren en su territorio o bajo su jurisdicción, sin discriminación alguna. Esto incluye a todos los migrantes, sea cual sea su situación jurídica.
Existen varios instrumentos legales internacionales que protegen a los migrantes, entre ellos:
- Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de Todos los Trabajadores Migratorios y de sus Familiares.
- Declaración sobre los Derechos Humanos de los Individuos que no son Nacionales del País en que Viven.
- Convenio 97 de la OIT sobre los Trabajadores Migrantes.
- Convenio 143 de la OIT sobre los Trabajadores Migrantes.
Estos instrumentos establecen las obligaciones de los Estados para con los migrantes, cuyos derechos humanos deben respetar, proteger y cumplir.
Emigración Peruana
La emigración peruana es un fenómeno que ha marcado la historia del país a lo largo de los años. Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), más de 3,5 millones de peruanos han emigrado fuera del país desde 1935 hasta 2011, principalmente por causas económicas, demográficas y sociales. Los principales destinos de la emigración peruana han sido Estados Unidos, España, Argentina, Chile, Italia y Japón.
La emigración peruana ha tenido diversas etapas y motivaciones, que se pueden resumir en seis fases desde inicios del siglo XX hasta el presente:
- Primera fase (1920-1950): El Perú se desenvuelve como un país receptor de inmigrantes, principalmente de Europa. La emigración peruana es muy limitada y orientada hacia las grandes metrópolis de Europa, principalmente por motivos de estudio, trabajo o familia.
- Segunda fase (1950-1970): El Perú experimenta un proceso de modernización y urbanización, que genera una migración interna del campo a la ciudad. La emigración peruana se incrementa hacia países vecinos como Argentina, Chile y Venezuela, así como hacia Estados Unidos, por el proceso de modernización y urbanización que genera una mayor demanda de oportunidades laborales.
- Tercera fase (1970-1980): El Perú vive una etapa de reformas sociales y políticas, que busca una mayor equidad y justicia. La emigración peruana se diversifica hacia otros países de América Latina, Europa y Asia, especialmente Japón debido a la atracción de mercados más dinámicos y competitivos.
- Cuarta fase (1980-1990): El Perú sufre una grave crisis económica, social y política, marcada por el conflicto armado interno, la hiperinflación y la corrupción. La emigración peruana se intensifica y se masifica hacia Estados Unidos, España, Italia y otros países.
- Quinta fase (1990-2000): El Perú recupera la estabilidad macroeconómica, pero a costa de un ajuste estructural que profundiza la pobreza, la desigualdad y la exclusión. La emigración peruana se consolida y se expande hacia nuevos destinos como Canadá, Australia y otros países europeos.
- Sexta fase (2000-actualidad): El Perú experimenta un crecimiento económico sostenido, pero con limitados avances sociales. La emigración peruana se reduce, pero se mantiene como una opción de vida para muchos peruanos. El Perú se convierte también en un país de tránsito y de acogida para migrantes y refugiados de otras nacionalidades, especialmente de Venezuela.
Peligros a los que se exponen los migrantes
- La violencia: Los migrantes pueden ser víctimas de ataques armados por parte de grupos criminales, como los carteles de la droga, que operan en las zonas fronterizas entre México y Estados Unidos. Estos grupos pueden robarles, secuestrarlos, extorsionarlos o asesinarlos si no les pagan un rescate o si intentan cruzar ilegalmente.
- La trata de personas: Los migrantes pueden ser engañados o coaccionados por redes de tráfico humano que les ofrecen trabajo, matrimonio o estabilidad en el país de destino. Sin embargo, una vez allí, son sometidos a condiciones de explotación laboral, sexual o doméstica.
- Las estafas: Los migrantes pueden ser víctimas de fraudes por parte de personas que se hacen pasar por coyotes (guías) o polleros (transportistas) que les prometen facilitar su paso al otro lado. Estas personas les cobran grandes sumas de dinero por adelantado y luego los abandonan en el desierto o los entregan a las autoridades.
- Los naufragios: Los migrantes que intentan cruzar el océano Atlántico desde países africanos o caribeños hacia Estados Unidos se enfrentan al riesgo de naufragarse en embarcaciones improvisadas que no soportan las condiciones climáticas ni la presión del agua. Muchos mueren ahogados o deshidratados antes de llegar a la costa.
- Las mutilaciones y lesiones: Los migrantes que atraviesan el desierto desde México hacia Estados Unidos sufren todo tipo de mutilaciones y lesiones causadas por las altas temperaturas, la falta de agua y comida, los animales salvajes y los obstáculos naturales. Muchos pierden partes del cuerpo o quedan con cicatrices permanentes
Labor del estado y la ciudadanía
El Estado tiene la responsabilidad de garantizar el respeto a los derechos humanos de los migrantes, así como de facilitar su acceso a los servicios básicos, la protección social, la educación, la salud y el trabajo. El Estado también debe regular el flujo migratorio de acuerdo con los principios de legalidad, seguridad y solidaridad. Además, el Estado debe promover una política migratoria basada en el diálogo intercultural y la cooperación internacional.
La ciudadanía tiene el deber de reconocer y valorar la diversidad cultural que aportan los migrantes al país de destino. La ciudadanía también debe participar activamente en la construcción de una sociedad más justa e inclusiva que respete los derechos humanos de todos sus miembros. La ciudadanía debe exigir al Estado que cumpla con sus obligaciones en materia de migración y que proteja a los migrantes frente a cualquier forma de discriminación o explotación.
“Las migraciones no solo cambian geografías, también redefinen la ciudadanía. En cada paso que damos hacia un nuevo lugar, llevamos con nosotros la posibilidad de enriquecer y diversificar la identidad de nuestra nueva comunidad.”
Buen Trabajoo😁
ResponderEliminarBuen trabajo 👏👏
ResponderEliminarMuy interesante
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